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Las filosofías humanísticas más extendidas y sistemáticas ofrecen visiones de un ideal humano. En algunos casos, el ideal es de naturaleza social o colectiva e incluye la política, la educación, el gobierno, las estructuras sociales, etc. En otros casos, la visión se centra en el individuo y en cómo cada persona ha de alcanzar lo más elevado y mejor en la vida humana. Ejemplos de lo primero incluyen a los tres filósofos más famosos de los antiguos griegos, Sócrates, Platón y Aristóteles. El escritor estoico Epícteto, los epicúreos y Buda son ejemplos de lo segundo. Lo que emerge en casi todos ellos, sin embargo, es una visión de un ideal humano que tiene como meta el desarrollo y la realización humanos. El humanismo, ya que defiende al ser humano en estos casos, sostiene una forma ideal y perfecta del ser humano como medida, como meta a la que todo esfuerzo aspira, ya sea por sí mismo o por lo que proporciona con respecto a una realidad superior y trascendente como Dios. |